La Ley 21.719 no tiene un artículo sobre cookies, pero sus reglas de consentimiento se aplican a todo lo que identifica a una persona, y eso incluye las cookies de analítica y de publicidad.
Qué cookies necesitan permiso
Las cookies estrictamente necesarias, como la del carro de compra o la de sesión, pueden funcionar sin pedir nada. Las de analítica, remarketing y publicidad necesitan consentimiento antes de activarse.
Para que ese consentimiento valga tiene que ser libre, informado, específico e inequívoco. En la práctica, varias cosas comunes dejan de servir:
- Un aviso que solo dice "este sitio usa cookies" con un botón de aceptar.
- Casillas que vienen marcadas de antemano.
- Cargar Google Analytics o el pixel de Meta antes de que la persona elija.
- Un botón de rechazar escondido o más difícil de usar que el de aceptar.
Cómo seguir midiendo
El miedo habitual es quedarse sin datos de campañas. Google Consent Mode v2 ayuda con eso: las etiquetas esperan la decisión del usuario y, cuando alguien rechaza, Google modela parte de las conversiones sin guardar cookies. Pierdes algo de precisión, pero sigues viendo cómo rinden tus campañas.
Formularios
Cada formulario que pide nombre, correo o teléfono debería tener:
- Un texto corto que diga para qué se usarán los datos.
- Un enlace a la política de privacidad.
- Una casilla sin marcar cuando el dato se usará para algo más que responder, por ejemplo enviar newsletters.
- Un registro de cuándo y cómo aceptó cada persona.
Ese registro es lo que vas a necesitar si alguien pregunta o si la Agencia fiscaliza. En WordPress se puede guardar junto a cada envío sin agregar servicios externos.



