La Ley Marco de Ciberseguridad (21.663) creó la Agencia Nacional de Ciberseguridad, que funciona desde enero de 2025. Sus obligaciones principales, como reportar incidentes y cumplir estándares mínimos, son para servicios esenciales y operadores de importancia vital: energía, telecomunicaciones, salud, banca, entre otros.
Si tienes una pyme o una marca, lo más probable es que esa ley no te obligue directamente. Pero la Ley 21.719 de datos personales sí te pide proteger los datos que recoges y avisar si se filtran. Y la mayoría de esos datos pasa por tu sitio web.
Por dónde entran los problemas en WordPress
En mi experiencia, casi nunca es el núcleo de WordPress. Suele ser algo de esta lista:
- Plugins o temas sin actualizar, o descargados de sitios no oficiales.
- Usuarios administradores que ya no trabajan contigo y siguen activos.
- Contraseñas compartidas por correo o por chat.
- Respaldos guardados en el mismo servidor que el sitio, o directamente sin respaldos.
- Formularios que guardan datos sin que nadie sepa dónde quedan.
Lo básico que recomiendo
- Actualizar WordPress y plugins con frecuencia, probando antes en una copia.
- Dejar solo los plugins que de verdad se usan.
- Revisar los usuarios cada cierto tiempo y dar a cada persona el permiso mínimo que necesita.
- Activar la verificación en dos pasos para los administradores.
- Respaldos automáticos guardados fuera del servidor, y probar de vez en cuando que se pueden restaurar.
- Saber qué hacer si pasa algo: quién avisa, a quién y cómo se restaura.
Nada de esto es caro ni complicado, aunque cuesta hacerlo de forma constante. Para eso sirve un plan de mantenimiento.



